No hay cura para el mal de Crohn,
pero el tratamiento puede ayudar a controlar esta enfermedad. Los
tratamientos para el mal de Crohn generalmente involucran
medicamentos
y/o cirugía. El tratamiento depende de varias cosas:
- Donde se encuentra la enfermedad
- Que problemas pueden estar causando dicha
enfermedad
- Como responde el paciente a los
tratamientos
- La cantidad de inflamación presente
La meta del tratamiento es:
- Controlar la
inflamación
- Corregir los problemas que el paciente
puede llegar a tener con la nutrición
- Aliviar síntomas tales como dolor,
diarrea o
sangrado rectal
- Ayudar a mantener la enfermedad en
remisión
El tratamiento puede incluir
medicación, suplementos de nutrición, cirugía, o una combinación de
estas opciones. Las metas de estos tipos de tratamientos son controlar la
inflamación, corregir deficiencias nutricionales y aliviar
los síntomas como el dolor abdominal, diarrea, y sangrado rectal.
En este momento, el tratamiento puede ayudar a controlar la
enfermedad haciendo que baje el numero de veces que el paciente
experimente una repetición, pero no hay ninguna cura. El
tratamiento para el mal de Crohn depende de donde esta
localizada y la gravedad de la enfermedad, complicaciones, y la
reacción de la persona a tratamientos médicos anteriores cuando
este siendo tratado por causa de síntomas que se repiten.
Algunas personas tienen
largos periodos de remisión, a veces años, cuando ya no tienen
síntomas. Sin embargo, la enfermedad generalmente se repite en
varias oportunidades a lo largo de la vida de la personas. Esta
pauta cambiante de la enfermedad significa que uno no siempre
puede confirmar cuando el tratamiento ha ayudado. No es posible
predecir una remisión o el regreso de los síntomas.
Visión en general
El tratamiento para el mal de
Crohn
involucra medicamentos para prevenir brotes, o
mantener la enfermedad en remisión. Algunas personas tienen severos
y muy persistentes síntomas o complicaciones que pueden requerir
medicamentos adicionales o cirugía. El tipo y gravedad de los
síntomas también guían el curso del tratamiento.
Tratamiento inicial
Su medico puede comenzar la primera fase de su
tratamiento siguiendo una línea tradicional para el mal de Crohn
para luego
agregar o reemplazar los medicamentos si las medidas iniciales no
controlan sus síntomas y mantienen la enfermedad estable.
Los síntomas leves pueden
responder a
un
medicamento anti diarreico
tal como loperamide (por
ejemplo Imodium A-D), que merman o detienen los espasmos de dolor en su
intestino que causan los síntomas.
Para
síntomas entre leves y moderados,
usted también puede tomar
aminosalicylates (tal como
sulfasalazine o mesalamine).
Estos medicamentos pueden ayudar a controlar los síntomas para muchas
personas que sufren el mal de Crohn, especialmente cuando el colon o el
área ileocecal, donde se unen el
intestino delgado y grueso, están afectadas.
Corticosteroides (tales
como hidrocortisona o prednisolone) pueden ser ingeridos por la
boca durante un par de semanas o meses con el fin de controlar la
inflamación.
Sin embargo, los corticosteroides
generalmente no son utilizados para tratamientos
a largo plazo por que tienen serios efectos secundarios, tales como
la hipertensión, osteoporosis,
y alto riesgo de infección, y dejan de ser efectivos después
de un largo periodo de uso.
Cuando los
síntomas son de moderados a graves pueden ser tratados con corticosteroides
por inyección (intravenosa, IV).
Si las fistulas son un problema significativo, usted
también
puede tomar infliximab (Remicade),
un nuevo medicamento que cura fistulas y trata el mal de
Crohn
que no responde a otros medicamentos.
Tratamientos Ininterrumpido
Los tratamientos ininterrumpidos están diseñados para
encontrar un medicamento o combinación de medicamentos que mantenga
el mal de
Crohn
en remisión.